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Del
Pasado - Por el Conde San Juan de Jaruco
Primeros Médicos de La Habana
Por primera vez
se estableció en Cuba el año 1711, el Tribunal de Protomedicato,
pues con anterioridad a esta fecha, la profesión de médico era
ejercida con mucha frecuencia por personas que carecían de legítimo
título, con grave perjuicio para la salud pública y descrédito de la
Facultad de Medicina.
Para poner coto
a este desorden, se nombró al doctor Francisco Teneza y Rubira,
consultor del Santo Oficio de la Inquisición, primer Protomédico de
La Habana, que ejerció la profesión desde el año 1726 hasta el 37.
Sin embargo, un siglo antes aparece el licenciado Francisco Muñoz
de Roxas, natural de Sevilla ocupando con justo título el cargo
de Protomédico Regente de La Habana.
El licenciado
Muñoz de Roxas, que también desempeñó el cargo de alcalde
ordinario de esta ciudad, casó en la parroquial mayor el 5 de
febrero de 1634, con doña Ana de Céspedes y García Rodríguez,
teniendo por hijos a: María, y a José Muñoz de Roxas y
Céspedes. Los cuales:
1.- Doña
María Muñoz de Roxas y Céspedes, casó con el capitán Juan
Pérez Veloso, hijo del capitán Antonio Veloso Pérez de Oporto,
familiar de uno de los fundadores de la primera casa armadora de
Cuba, y de doña Mariana del Castillo Hurtado y Fuentes.
2.- Don José
Muñoz de Roxas y Céspedes, casó con doña María Armenteros y
Guzmán, hija del contador Tomás Armenteros y Guzmán,
alguacil mayor de la Santa Cruzada y de doña Ana López de Avilés
y Calvillo. Varios de sus hijos contrajeron matrimonio con
miembros de las principales familias de este país.
Extinguido en
Cuba el Protomedicato en 1833, se creó el mismo año la Junta
Superior Gobernativa de Medicina y Cirugía, que hasta su disolución
ocurrida en 1842, sirvió como presidente el famoso doctor cubano,
don Tomás Romay y Chacón, médico de Cámara de Su Majestad, de
la Casa de Beneficencia y de la de Dementes, y del Hospital General;
censor de teatros, literato, poeta, periodista y orador distinguido,
que fué el primero que introdujo en Cuba la vacuna. También
desempeñó el cargo de director de la Real Sociedad Patriótica de La
Habana. Su hija:
Doña Mariana
Romay y González, casó con el licenciado José Cipriano de la
Luz y Caballero; abogado notabilísimo, que sucedió en la clase
de Filosofía al eminente José Antonio Saco. Don José
Cipriano, también desempeñó el cargo de director del Real
Seminario, y por haber consagrado su existencia al mejoramiento de
la instrucción, conquistó el título de Apóstol de la enseñanza en
Cuba, siendo nombrado más tarde miembro de Honor de la Sociedad
Económica de Amigos del País de La Habana, y de Santiago de Cuba.
Durante el
gobierno del brigadier Dionisio Martínez de la Vega,
(1724-36), fue nombrado el francés doctor Luis Fontayne,
graduado de la Universidad de Montpeller, adjunto al Protomedicato
de La Habana, incorporando poco después su título ante dicha
corporación, la cual lo nombró catedrático de Anatomía, siendo el
primero que enseñó ese ramo de la medicina en Cuba, ofreciendo sus
clases gratuitamente. El distinguido doctor Cowley, en su
importante obra titulada “Breve noticia de la enseñanza de la
medicina en La Habana”, hace un gran elogio del doctor Fontayne,
el cual llegó a ocupar el alto cargo del decanato.
Casó en Cuba el
doctor Fontayne y sus descendientes se enlazaron con miembros
de las principales familias de Bayamo y de Puerto Príncipe, entre
ellas, la de Céspedes, habiendo en la actualidad muchas
personas que proceden de este eminente médico.
El doctor
Fontayne le sucedió como segundo Protomédico el doctor Ambrosio
Medrano, presbítero, natural de La Habana, y a este último el doctor
José de Arango Barrios y Siscara, natural de esta ciudad,
catedrático de Patología, maestro de Filosofía y comisario de la
Real y Pontificia Universidad de La Habana. Durante el asedio y toma
de esta plaza por los ingleses en 1762, fué incorporado al Estado
Mayor donde prestó grandes servicios. El doctor Arango era
miembro de la ilustre familia de este apellido en Cuba, la cual
obtuvo a instancias del Ayuntamiento, por los méritos del famoso
Arango y Parreño, el título de marqués de la Gratitud, hoy en
posesión de la señorita Mercedes de Arango y del Valle,
tercera nieta del ilustre patricio habanero.
Con
anterioridad a todos los médicos que hemos nombrado, encontramos a
fines del siglo XVI al licenciado Bartolomé de Cárdenas Vélez de
Guevara, natural de Baeza, ejerciendo en La Habana la profesión
de la Medicina, y el cual fué electo procurador general del
Ayuntamiento de esta ciudad, los años 1599 y 1603, en cuya época ya
no ejercía como médico.
El licenciado
Cárdenas Vélez de Guevara, descendía de los conquistadores de
la ciudad de Baeza en Granada, apareciendo el escudo de armas de su
familia gravado en el arco de la iglesia colegial de Nuestra Señora
del Alcázar. Tenía parentesco de consanguinidad con los
progenitores de los duques de Maqueda y con los condes de
la Puebla del Maestre. Casó en la parroquial Mayor de La
Habana, el 21 de septiembre de 1589 con doña Juana Ramírez Bravo,
dando origen a una de las familias más numerosas y que más han
contribuido en todos de la actividad humana, al desarrollo y fomento
de la Isla de Cuba, en atención a lo cual se le concedieron varios
miembros de esta familia los títulos de marqués de Cárdenas de
Monte-Hermoso, Prado-Ameno, Campo-Florido, San Miguel de Bejucal y
Bella-Vista y de conde de Campo-Alegre.
El Real
despacho de la concesión del título de marqués de Cárdenas del Monte
Hermoso, a favor de don Agustín de Cárdenas Vélez de Guevara y
Castellón, regidor del Ayuntamiento de La Habana, dice así: “por
haber concurrido a la defensa de La Habana en la invasión inglesa
del año 1762, con víveres y esclavos, hospedando en sus haciendas de
campo-distintas comunidades religiosas, cuidando de su conducción a
tierra-adentro, y facilitando de su cuenta, todo lo necesario a la
subsistencia y comodidad de ellas”. Su viuda, doña Bárbara
Beltrán de Santa Cruz y Aranda, hermana del primer conde de
Jaruco, fundó en su hacienda “procedente de bienes propios” el
pueblo de San Antonio de los Baños, obteniendo por este servicio el
último Señorío que se concedió en Cuba, a favor de su hijo don
Gabriel María de Cárdenas y Santa Cruz, segundo marqués de
Cárdenas de Monte Hermoso y primer señor de Vasallos de San Antonio
Abad de los Baños. La actual dignataria de este título es doña
María Josefa Armenteros y Peñalver, que es además marquesa de
Casa-Peñalver, y la cual reside en España.
Don Nicolás
de Cárdenas Vélez de Guevara y Castellón (hermano del marqués
de Cárdenas), fue primer marqués de Prado-Ameno, receptor de
Penas de Cámara, regidor perpetuo, alcalde ordinario y familiar del
Santo Oficio de la Inquisición de La Habana. Entre sus
descendientes más destacados se encuentra su nieto:
Don Nicolás
de Cárdenas y del Manzano, que fue regidor del Ayuntamiento,
alcalde ordinario, presidente de la Casa de Beneficencia y de la
Real Sociedad Patriótica de La Habana. Dotado de vastísimos
conocimientos, contribuyó notablemente al mejoramiento de la
instrucción en el país, primeramente en la Academia Cubana de
Literatura, y después al frente de la Sección de Instrucción
Pública, imprimiendo a su costo para repartirlo gratis, el cuaderno
titulado: “Consejo a los maestros de instrucción primaria”.
El conocido
poeta Juan Francisco Manzano, esclavo de don Nicolás de
Cárdenas, conservaba en su biblioteca un casi ignorado poema de
lágrimas, en el cual describía su azarosa vida de esclavo, diciendo
que sólo halló descanso en el tiempo que estuvo al servicio de don
Nicolás”, y en esa época, en la cual comenzó su instrucción,
fue el único oasis de tranquilidad en el dilatado desierto de su
vida. Veamos con que palabras describe el carácter de su señor:
“Sólo me privaba de la calle y del roce de personas de malas
costumbres, por que mi señor, que desde bien jóven las tenía
irreprensibles, quería que todo el que estuviese a su lado fuese lo
mismo”.
La actual
marquesa de Prado-Ameno es doña Carolina Romero y León
viuda de Mazorra, dama de la Real Maestranza de Valencia e hija
de los condes de Casa-Romero y marqueses de Casa Núñez de
Villavicencio. Reside en Madrid.
Don Miguel
de Cárdenas y Peñalver, nieto del primer marqués de Cárdenas
de Monte-Hermoso, obtuvo el título de marqués de Campo-Florido,
siendo su actual dignatario don Carlos Barbería y Jiménez,
hijo del conde de Casa Lombillo, Reside en La Habana.
Don Miguel
de Cárdenas y Chávez, nieto del primer marqués de Prado-Ameno,
fue primer marqués de San Miguel de Bejucal, coronel de Milicias de
Caballería, vocal de la Junta Superior de Instrucción Pública,
comisario regio de la Escuela de Agricultura, consejero de
Administración, senador del Reino e individuo de mérito de la
Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana. El actual
dignatario de este título es don Juan Pérez del Pulgar y Marx,
que reside en España.
Don Gabriel
de Cárdenas y Cárdenas, hijo del primer marqués de
Campo-Florido, fue marqués de Bella-Vista, síndico, procurador
general, regidor del Ayuntamiento y alcalde de La Habana, siendo su
actual dignatario don Jaime Barbería y Jiménez, hijo del
conde de Casa-Lombillo. Reside en La Habana
Don Pedro
José de Cárdenas y Chacón, hijo del primer marqués de
Prado-Ameno, fue primer conde de Campo-Alegre, siendo su actual
dignataria doña María del Carmen Xifré y Chacón, que reside
en España.
Por esta
relación podemos ver, que todos los títulos nobiliarios de la
familia Cárdenas están vigentes y algunos de ellos, por abandono de
sus descendientes que tuvieron el mejor derecho, han pasado
legalmente a manos de parientes que los llevan en la actualidad con
justo título.
13
Octubre 1946