Don Julián
Zulueta y Amondo, nacido en el pueblo de Anúcita, provincia de
Alava, el 9 de enero de 1814, pasó a la Isla de Cuba por el año
1832, donde con su esfuerzo personal, iniciado en el comercio de La
Habana, llegó a tener una gran fortuna, adquiriendo y fomentando más
tarde varios ingenios, cuyas rentas, en gran parte, invertía en
obras de mejoramiento en nuestro país.
Fue coronel de
Voluntarios, regidor del Ayuntamiento y alcalde municipal de La
Habana; consejero de Administración, senador vitalicio del Reino y
electo por la provincia de Álava en las Cortes de 1876, donde
reclamó derechos y representación para Cuba. Agenció el derribo de
las ya inservibles murallas que rodeaban la Plaza de La Habana,
donde una de sus principales calles recibió por nombre su apellido;
construyó a su costo el camino de hierro de Caibarién a Zaza e hizo
constar su enérgica protesta por los tristes sucesos ocurridos en La
Habana el 27 de noviembre de 1871. Además, fue gobernador político
interino de la Isla de Cuba y obtuvo por sus numerosos servicios
prestados en nuestro país, los títulos de marqués de Alava y de
vizconde de Casa Blanca.
Don Julián
Zulueta y Amondo, primer marqués de Álava, falleció en La Habana
el 6 e mayo de 1878, a causa de lesiones que recibió al caer de un
caballo cuando acudía urgentemente a un servicio público. A su
muerte quedaron paralizadas numerosas obras y proyectos benéficos
que había iniciado, habiendo dejado en Cuba un grato recuerdo. Se
opuso con los señores marqués de Almendares y don Mamerto
Pulido y Hortelano, primer marqués de Dávalos, a la venta de los
bienes embargados a varios precursores de la Independencia y siendo
consultado por el teniente general don Blás de Villate y de la
Hera, conde de Valmaseda, gobernador y capitán general de la
Isla de Cuba, sobre asuntos de la insurrección, se asegura que
pronunció esta frase: “A los cubanos conviene darles todo, todo
menos la independencia”.
Tres veces casó
el primer marqués de Álava: la primera con doña Francisca Samó y
Mota, perteneciente a la casa de los marqueses de Marianao, de
Villanueva y Geltrú y de Samá; la segunda con su sobrina doña
Juliana Ruiz de Gámiz y Zulueta, y la tercera con doña María,
hermana de esta última, con quienes dejó una numerosa y distinguida
descendencia que tiene diversos vínculos de parentesco con los
duques de Vista Hermosa y de Dato, marqueses de Montes Claros, San
Miguel de Aguado, Santa Rosa y Barambio, condes de la Torre Antigua
de Orúe, Angulo, Aricain, Valle de San Juan y de la Puebla de
Portugal; barones de Benasque y Satrustegui y en la actualidad
muchos de sus descendientes pertenecen a las Ordenes Militares y a
las Reales Maestranzas, así como también don Aurelio Zulueta y
Beson, siendo Oficial de Estado Mayor, murió heroicamente en
Castellón, en acción de guerra combatiendo contra los rojos.
Primogénito del
primer marqués de Álava fue, el habanero don Salvador Zulueta y
Samá, segundo marqués de Álava, segundo vizconde de Casa Blanca,
capitán de milicias de la Plaza de La Habana, que casó en España con
doña María de las Angustias Martos y Arizcun, primera
baronesa de Spinola y Dama Noble de la Banda María Luisa, hija de
don Luis de Martos y Potestad, teniente coronel de
Infantería, consejero de Estado, gobernador civil de Madrid, y de
doña María de las Angustias Arizcun y Heredia, tercera
condesa de Heredia Spinola y de Tilly, marquesa de Iturbieta, Grande
de España. Dejó por hijos a: María de las Angustias, a
Angela, a Carlos y a Narciso Zulueta y Martos. De
los cuales:
1.- Doña
María de las Angustias, es la segunda baronesa de Spinola. Casó
con el conde de Lascoití, barón de la Andaya (títulos
pontificios) y mayordomo de semana de Su Majestad.
2.- Doña
Angela, casó con don Tomás de Navascues y de la Sota,
capitán del Real Cuerpo de Artillería, Maestrante de Zaragoza.
3.- Don
Narciso, es actual marqués de Álava y vizconde de Casa Blanca,
mayordomo de semana de Su Majestad y caballero de la Orden de
Malta. Está casado con doña María de la Concepción Narváez y
Ulloa.
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Junio 1949